Paso a explicar el título del post, encabezado con el que no estoy de acuerdo.

En el periódico Las Ultimas Noticias, 29 de octubre de 2008, Rafael Gumucio en la página 2: “Una esposa hoy por hoy no es otra cosa que una amante con contrato indefinido e indemnización digna de ejecutivo de empresa estatal”
He leído otros artículos de Gumucio, y creo que en algunos de ellos, se destaca la innovación, el pensamiento divergente junto con una atractiva ironía, pero en este caso, con esa afirmación, creo que es chocarrera y descerebrada. Recalco que esta idea en particular, no estoy haciendo un juicio a él como persona, a quien, en general, considero sagaz y perspicaz.
Hablar de amante supone de una relación con un compromiso – o más bien falta de este – circunscrito a un área de la vida, generalmente, lo erótico. En cambio, hablar de esposa y esposo, de matrimonio (no me refiero al aspecto civil legal) es de una relación de compromiso con el otro ser en su totalidad; es construir una relación con la convergencia y la divergencia. El “contrato” al que se refiere Gumucio, en el caso del matrimonio, es importante para temas seguridad y bienestar económico, pero hoy en día este tema se puede resolver de otras maneras sin necesariamente casarse por el civil.
Por otra parte, también hablar de “indemnización” es una agresión hacia el género femenino; decir esto es situarlas en un escenario pragmático, utilitario y e interesadas sólo en lo monetario. Tampoco quiero decir que sólo tengan bondades y no "oportunidades de mejoramiento", pero generalizar y usar estos términos, es hacer publicidad trivial y tener un pensamiento, en este caso, poco creativo e pueril.






















Hola
Es mejor ser todo a la vez creo yo porque la verdad es que somos asi
"De todo un poco "
Mil besos de Maria